1.
1, 2.
1, 2, 3.
Pasan tres desde que la lluvia no cesa y la cuenta emprende otro camino. Ha decapitado al tiempo y lo ha arrancado de las entrañas de todos nosotros. Nos ha dado otra oportunidad.
Pasan tres y en agosto se reinició el recuento hacia delante.
30, 30, 30.
La vida ha vuelto a nacer, esta vez de color rosado. Tiñe, sin querer, nuestros ojos con su cabello oscuro dándole un toque de reticencia al camino donde la única posibilidad son sus ojos llenos de infinidad y destellos. Luz. Magia. Ternura.
1, 2, 3. 30.
5, 27.
Ella está y ahora no duele tan fuerte.
Ella no estaba y morías en el llanto;
ella está y el Sol sale para ser a través de su piel.
Ella no estaba y solo había cabida para flores marchitas
intentando llenarse de vida a través de tus lágrimas.
Ella está.
La Luna la vigila todas las noches.
Levitas y no pesas, porque ya no hay tanto dolor que aguantar.
30 flores blancas
se llevaron el dolor, la pena y el desconsuelo.
30 flores blancas que conforman una nueva vida.
30.