el dolor

No queda ni un rastro en el sitio donde has querido. Tampoco queda en el otro donde ha sido abandonado o se ha muerto.

Estás en un lugar que quieres dejar, pero donde amas y deseas que desaparezca.

Cuando dos sitios diferentes te producen sensaciones paralelas, ¿qué te queda? En uno la incertidumbre de volver y en otro la espera de que se fulmine su existencia.

Como el dolor instaurado que tarda en irse y solo queda la espera(nza).

Estás. ¿Dueles?

El sitio donde estás duele.

La vena por donde pasa tu sangre escuece y duele.

El hastío duele.

No estar duele.

Vivir duele. No vivir duele.

Morir duele.

La tinta calma.

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