Estoy decidida a dar vida, porque me he desprendido de lo que hacía daño
y aunque me puedan dañar otros dolores nuevos y más presentes, me desligaré de ellos, porque no quiero ser una silueta vagando en la oscuridad de la ausencia, sino una persona fuerte que aprenda a (sobre)vivir con ello.
Estoy decidida a dar vida, porque estoy aprendiendo a enfrentarme a la muerte.
Estoy decidida a dar vida, porque sé que no voy a dejar que haya ningún dolor más anclado a mi cuerpo, a mis huesos.
Feliz cumpleaños a mí misma.
Feliz despedida al dolor y a la silueta que un día caminó entre las sombras sumida a la depresión más absoluta, sin llegar a tocar en la puerta del abismo.
Feliz 20.
He dejado de preguntarme por qué te la llevaste.