En las notas del compás apareces.
En las notas del silencio
brotas,
como un vegetal a punto de secarse que revive gracias al agua
transparente y diáfana.
Apareces en cada nota y no te importa
sufrir conmigo, de mí misma, para mis adentros.
En las entrañas de mi existencia
te retuerces con cada fa
mi, re, do, sol
y tú me revives,
como el agua a la planta,
como el verso a la palabra.