mis entrañas han partido hacia el exilio
y me siento extranjera de mi propio cuerpo;
mío, tan mío como tuyo, y suyo, y vuestro
mis ojos no tienen lágrimas para llorar
mis labios no quieren articular poemas escritos
desde el desgarro
mis manos mis dedos mis pupilas
los restos de los que vivieron
de los que partieron
que ya no están en este cuerpo sin sentido
sumido en el desfallecer
delirios quimeras anhelos ausencias
soledades amargas y descompuestas
solo hay muerte
sintiéndome extranjera de mi propio y vacío cuerpo