Cada beso depositado en mi piel
se evapora,
dejando atrás un rastro de amor
casi imperceptible,
con todo: necesario.
Llenarme el pelo de todas las palabras
que nos decimos con los cuerpos, fundidos.
Llenarme los labios de vacíos, de sueños,
de significados posibles a todo esto que sentimos.
Riendo con el amor que nos sobra.
Hablando con las caricias que llegan,
de tu cuerpo al mío, y viceversa.
Y cuando estamos juntos, pienso que soy
una arquitecta del tiempo, del espacio,
de los metros que nos separan,
convirtiéndolos en milímetros.
No hay sintaxis en ningún argumento
por el que nos abrazamos, tocamos, besamos.
Si acaso, solo sentirnos
y decirnos, con el silencio,
todo lo que suspiran nuestros dedos
al poder acariciarnos.
Silencio,
silencio,
[s i l é n̪̟ θ j o]